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Diabetes

(Extracto del libro "Manual Naturista Para Vivir Saludable y Feliz" por Carlos Baca publicado por Club Naturista Alecos). © Derechos Reservados. Reproducido con permiso del autor.


La Diabetes Mellitus es el mal de nuestros tiempos. Cada día hay en nuestro país y todo el mundo más y más miles de seres humanos afligidos por esta enfermedad que la ciencia médica considera manejable pero al mismo tiempo incurable, progresiva y mortal. Es por esto que, para millones de personas, este mal parece no tener curación, ni siquiera reversa; tan sólo un control limitado. Los enfermos muy avanzados mueren de comas diabéticos, ciegos y con heridas que no cerraron; a pesar de los tratamientos convencionales como diálisis, insulina intravenosa y medicamentos de última generación. Pero todo esto ha cambiado radicalmente, pues con nuestra maravillosa Tintura de Yerbas ha llegado la solución natural a este flagelo de la humanidad. Gracias a ello, ahora sí tenemos una esperanza de mejoría verdadera para los diabéticos.

Causas. Antes de hablar más de la enfermedad, vamos a hablar un poco sobre nuestro maravilloso organismo. Como todos sabemos, las células de nuestro cuerpo requieren energía para realizar sus funciones. Esta energía la obtienen de un combustible llamado hidratos de carbono (o carbohidratos) de los cuales los azúcares -como la glucosa- son la forma más común. De hecho, tanto el azúcar mascabado, como la refinada o la estándar -al igual que la miel de abeja- contienen primordialmente glucosa. Pues bien: una vez que ésta entra al torrente sanguíneo, la función de este energético es entrar a las células; pero para entrar a ellas se requiere de una "llave de entrada" llamada insulina. Esta es una hormona segregada por el páncreas, (el cual es un órgano que forma parte del aparato digestivo) y se encarga de hacer la glucosa accesible a las células, e impide que su nivel sea excesivamente alto o bajo en sangre; manteniéndola en concentraciones normales. Sin esta hormona, la glucosa no puede penetrar a la célula.

De hecho, los niveles de azúcar en sangre varían durante el día aún en las personas sanas. Aumentan después de cada comida, y se vuelven a situar en sus niveles normales después de un par de horas. Una persona sana tiene normalmente entre 70 a 100 miligramos de glucosa por decilitro (mg/dl) de sangre en ayunas por la mañana; estos suben a 120 o hasta 140 después de la ingestión de alimentos o dulces. Este alto nivel de azúcar en sangre estimula al páncreas a producir más insulina, la cual provoca a su vez el descenso a niveles normales. Cuando una persona hace ejercicio, sus músculos consumen mayor cantidad de glucosa, por lo que el nivel de ésta baja en sangre, y esto también es regulado por el páncreas.

Así, si vemos a la insulina como una llave, podemos comparar al páncreas con un cerrajero. Vamos a poner un ejemplo: supongamos que tú, querido lector, vas con tu cerrajero y le ordenas una llave. Cuando llegues a tu casa a probarla, es probable que te haya quedado bien y abra adecuadamente tu chapa. Ahora supongamos que le mandas hacer 5 llaves: llegando a tu casa las pruebas, y de las 5, cuatro salieron bien y una salió mal. Ahora supongamos que regresas y le ordenas 20 llaves. Posiblemente le saldrán mal unas 4 ó 5 y las demás bien. Vuelves con tu cerrajero y ahora le ordenas 50 llaves; cuando las pruebas, más de la mitad están mal. Y si regresas y le ordenas 100 llaves, cuando mucho 10 le saldrán bien. ¿Qué sucedió? Muy sencillo, lo abarrotaste de trabajo por lo que éste le salió de mala calidad. Lo saturaste y te hizo cantidad, pero no calidad.

Algo muy semejante ocurre con tu páncreas: él es un cerrajero que se dedica a producir la llave llamada insulina, la cual es requerida cada vez que ingieres carbohidratos puros como el azúcar refinada o la harina blanca de trigo, así como cualquier producto que los contenga. Si tiene que producir llaves en poca cantidad, siempre le saldrá bien; pero si comes carbohidratos a cada rato, lo pones a trabajar demasiado hasta saturarlo; llega un momento que produce tantas llaves (insulina) que éstas ya no sirven. Así, te tomas un licuado en la mañana con azúcar y produce llaves; luego te comes una torta de harina blanca con un café con azúcar y tiene que producir más llaves; al rato te tomas un refresco de cola azucarado y de volada hace más llaves; a medio día te comes un pastelito y otro refresco con lo que hace más llaves; en la comida más vasos de refresco y como postre un pastel... ¡Tiene que producir muchísimas llaves! Para acabarla de amolar, luego te comes unos caramelos, con lo que tiene que hacer toda vía más. Agotado, tu cerrajero recibe otro trancazo cuando en la tarde te tomas un par de cocas con unas galletas y luego en la noche te tomas una atole con azúcar y pan dulce. ¡Nunca descansa! Tiene que producir más y más y más llaves. De este modo lo saturas y se vuelve loco. Entonces, las llaves defectuosas que produce no son aceptadas por el sistema inmunológico, siempre pendiente del buen funcionamiento de todo el organismo; por lo que las rechaza y no permite que sean usadas para abrir las células. Por tanto, gran parte del azúcar se queda en la sangre lo que eleva sus niveles. Pero como ves, la culpa no fue del cerrajero, sino de la persona que le dio excesivo trabajo.

Pero tiempo después los problemas se agravan peor. Cuando la diabetes se hace crónica, es decir que el azúcar está siempre elevada, y las "llaves" de insulina siguen sin ser aceptables para el sistema inmunológico, éste voltea contra las células beta del páncreas, que son las que fabrican la insulina; considerándolas culpables de producir una insulina no aceptable y decidiendo destruirlas por ineficaces. Cuando esto sucede, el enfermo se convierte en insulinodependiente; es decir, necesita inyectarse la hormona para sobrevivir. Por todo esto, la ciencia médica considera a la diabetes como una enfermedad "auto-inmune" es decir, una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca al propio organismo. Pero como vemos, la culpa no es de nuestras defensas: ellas hacen su labor tratando de protegernos como siempre. El error es del comelón de carbohidratos, no de su organismo. Es precisamente el exceso de azúcar el que vuelve loco y daña tanto a nuestro cuerpo. Esto nos lleva, pues, a la conclusión de que los carbohidratos simples, y en especial el azúcar, son el gran villano causante primordial de la diabetes.

Como vemos, la insulina tiene una importancia tremenda en nuestro organismo. Pero ¿qué pasa si en un momento dado el páncreas deja de segregar la hormona y no hay insulina en el cuerpo, o qué sucede si la insulina que fabrica el páncreas no es aceptada por el organismo, como ya explicamos líneas arriba? Lógicamente, las células dejan de recibir glucosa, la cual se queda en la sangre; y, la concentración de azúcar aumenta excesivamente. Todo esto trae consecuencias desastrosas: al no haber fuente de energía en las células, la persona se siente fatigada con lo que se cansa terriblemente de cualquier cosa; al haber exceso de glucosa en sangre, el organismo trata de eliminarla a través de la orina, con lo que la persona orina constantemente. Orinar con frecuencia produce pérdida de líquidos en el organismo, lo cual provoca a su vez una sed intensa, por lo que la persona tiene que tomar muchos líquidos. Esto, precisamente, es el cuadro típico de diabetes Mellitus: sed intensa, ganas constantes de orinar, resequedad en la boca, debilidad. Cuando los niveles de glucosa en sangre suben constantemente por encima de los 150 mg./dl. se puede considerar que la persona es diabética. Los niveles constantemente altos de azúcar dañan todo el organismo pero principalmente los ojos, los riñones, el corazón y el sistema nervioso. La piel se vuelve muy sensible y se abren llagas que no cierran por la sangre “dulce” pues ésta evita el funcionamiento normal de las plaquetas y no puede haber una cicatrización adecuada.

Existen dos tipos de diabetes Mellitus: Tipo I, o Diabetes Juvenil, y Tipo II, o Diabetes de Adulto. La Tipo I se llama “juvenil” debido a que se manifiesta antes de los 30 años de edad; generalmente desde la niñez. La Tipo II se llama “de adulto” porque casi siempre se manifiesta después de los 30 años. La más común de ellas es la de Adulto o Tipo II: el 90% de los diabéticos son del Tipo II. Ambos tipos de diabetes tienen sus diferencias en orígenes y tratamientos.

Como ya comentamos, en la Tipo I o juvenil el páncreas suspende la producción de insulina debido a que las células beta (que son las encargadas de producir la hormona en el páncreas) son destruidas por el sistema inmunológico. En cambio, en la diabetes del tipo II o de adulto, a pesar de que el páncreas continúa produciendo y segregando la insulina (pues conserva sus células beta) ésta deja de regular la glucosa, debido a que el sistema inmunológico desarrolla resistencia a la hormona, con lo que igualmente los niveles de azúcar en sangre aumentan. En ambos casos, como podemos observar, hay serias discrepancias entre el sistema inmunológico y el páncreas y su insulina. ¿A qué puede deberse ésto? Como dijimos en el ejemplo del cerrajero, el exceso de azúcares hace que el páncreas se vuelva loco y la insulina sea inaceptable para el sistema inmunitario, el que finalmente se cansa de recibir insulina no aceptable y se dedica a destruir la fábrica de insulina. Por lo tanto y con todo respeto, la Ciencia Médica anda extraviada buscando aliviar la diabetes con medicinas que bajan los niveles de azúcar, pues la lógica nos dice que lo importante es restablecer la armonía perfecta entre el sistema inmunológico y el páncreas. Pero ¿cómo hacer esto? Es lo que precisamente veremos más adelante.

La diabetes juvenil o Tipo I, es la que se considera más problemática de las dos, ya que las personas que la padecen son insulinodependientes, es decir que tienen que administrarse de por vida insulina inyectada si es que desean mantenerse vivos porque su páncreas ya no segrega la natural. Para este tipo de diabéticos, la vida es mucho más complicada y dolorosa que para el común de la gente, pues no solamente tienen que modificar su dieta, sino que tienen que estarse pinchando continuamente los dedos para medirse su nivel de azúcar, luego inyectarse la insulina. Este tipo de diabetes por lo general tiene causas hereditarias; por ejemplo, una mujer obesa embarazada tiene mayores probabilidades de tener un hijo diabético; pero también puede tener causas nutricionales; siendo la más común los errores en la alimentación durante la más tierna infancia; de los cuales el más frecuente es el dar exceso de azúcares desde la cuna. Así fíjese Ud. lector, que ¡hay mamás que dan a sus nenes refrescos de cola en la mamila! Y luego, con los alimentos industrializados para bebé en frasquito –que por cierto adoran muchas mamás modernas- gran parte de los cuales vienen saturados de azúcar o sal, se producen severos daños desde la más tierna infancia que predisponen a la diabetes. Más crecidito el niño se le da o facilita la abundancia de dulces, azúcares, pastelitos de relleno cremoso, frituras, helados y en general comida chatarra que predispone o de plano dispara la enfermedad.

La diabetes de adulto o Tipo II, tiene como causa primordial el excesivo consumo de azúcar refinada que hace la población actual, debido sobre todo a la publicidad y la ignorancia nutricional. Pastelillos, refrescos, chocolates, helados, golosinas, son consumidos sin medida alguna por millones de personas. México tiene en la actualidad el consumo refresquero per cápita más alto del mundo; es decir, los mexicanos somos los máximos consumidores de refrescos del planeta. En consecuencia, la diabetes de adulto está creciendo en proporciones cada vez mayores. Cada día hay más y más mexicanos diabéticos, mientras en la televisión y todos los medios los refrescos elaborados con azúcar blanca se anuncian como si fueran la fuente de la vida y la alegría. ¡Vaya falsedad! Los refrescos azucarados son fuente de un sinnúmero de enfermedades: desde caries dental hasta obesidad o piedras en los riñones y como decimos, de diabetes Mellitus; por lo que en realidad a la larga y en exceso no son "chispa de la vida", sino fuente de tristezas, sufrimientos y muertes comprobados por millones de personas. De hecho, los productos con azúcar son tan dañinos a la salud, que por ley deberían traer en grandes letras la leyenda: "Este producto contiene azúcar refinada, que es causa comprobada de diabetes, caries dental y obesidad"; por lo menos para que la población estuviese advertida; pues mucha gente piensa que estos productos son tan inocentes como una blanca palomita. Prueba de lo que estamos afirmando, es que del 80 al 90% de las personas con diabetes de adulto también padecen obesidad, la cual es provocada primordialmente por el excesivo consumo de azúcares y grasas; lo cual a su vez nos demuestra que la diabetes tiene un origen básicamente nutricional.

Causas Mentales. Pero la Diabetes no sólo tiene su origen en causas nutricionales, también tiene causas emocionales. Las personas que tienen una actitud de amargura constante hacia la vida -ya sea porque las cosas no les salen como ellos quisieran, o porque los hijos o la pareja salieron diferentes de como deseaban, o cualquier situación que sienten fuera de control- son más propensas a desarrollar la enfermedad. La extraordinaria autora Louise L. Hay, en su libro "Tú Puedes Sanar Tu Vida" cita como causas mentales de la diabetes: "Anhelo por lo que pudo ser. Gran necesidad de controlar. Profunda tristeza. Ya no hay dulzura" y cita como remedio la siguiente afirmación: "Este momento está lleno de alegría. Opto por vivir la dulzura de hoy". Como en todo diabético hay un componente emocional, para todos es de vital importancia repetir esta frase positiva constantemente: "Este momento está lleno de alegría. Opto por vivir la dulzura de hoy", además de hacer diariamente por lo menos una sesión de meditación con relajación.

Otra causa conocida de diabetes son los shocks emocionales o nerviosos que reciben algunas personas. La fuerza del susto o conmoción seguida de una gran sensación de amargura puede producir en muchos casos una afectación del páncreas y una súbita disminución o suspensión de la producción de insulina, con el consecuente cuadro manifiesto de diabetes. Para esto, al igual que para el punto anterior, recomendamos además de tomar la Tintura de Yerbas, practicar constantemente la relajación profunda, para lo cual es muy útil el cassette de Canciones de Alecos que en su lado B trae una estupenda sesión de relajación con meditación.

Cambios en la Alimentación. Todo diabético sabe por prescripción médica, que tiene que eliminar de su alimentación el azúcar y todo lo que la contenga incluyendo la miel de abeja; pero desafortunadamente esto no es suficiente por sí mismo para recuperar la salud. De hecho es necesario hacer un cambio total en la forma de alimentarse. El diabético tiene como señal que ha cometido severos errores nutricionales en su vida, por lo que debe hacer cambios radicales y situarse en una alimentación naturista en la que se eliminen por completo los carbohidratos simples (azúcares y harinas refinadas) y se consuman adecuadamente los carbohidratos complejos (cereales integrales, frutas).

En la ciudad de México surgió Diabéticos Anónimos (DA), una agrupación basada en los principios de Alcohólicos Anónimos, pero adecuado a las necesidades de los diabéticos; su objetivo primordial es ayudar al enfermo a mantenerse en niveles bajos de azúcar en sangre (máximo 90) simplemente por el cuidado a la alimentación. En efecto, los Diabéticos Anónimos cuidan constantemente su consumo de carbohidratos y comen muy natural: verduras crudas y cocidas, cereales integrales, soya y leguminosas, algo de frutas y carnes blancas. Intercambian recetas y consejos nutricionales, y controlan sus niveles de glucosa con sólo la alimentación; muchos de ellos ya no ingieren ni se inyectan medicamento alguno, pues se mantienen constantes en sus niveles de glucosa a 90 o menos. Por el alto contenido emocional de la diabetes, reconocido por las personas de DA, en sus juntas hacen las catarsis típicas de este tipo de sesiones, dirigidas a liberar al enfermo de sus frustraciones y angostas. Por supuesto, el diabético sabe que, si se descuida, sus niveles de azúcar pueden volver a subir, por lo que no puede bajar la guardia ni dejar de cuidar su alimentación. Es de esta manera, como un grupo de personas demostró que la diabetes puede mantenerse bajo control con únicamente la alimentación; por lo que en la diabetes la dieta no es sólo importante, es un todo.

DIETA: Por supuesto, es importante que el diabético cambie a una alimentación naturista, basada en los cuatro grupos de alimentos básicos para el ser humano: frutas y verduras crudas, cereales integrales, leguminosas (principalmente soya) yoghurt y lácteos libres de azúcar, carnes blancas bajas en grasas (pollo, pavo y pescado) y huevos . Lo que debe eliminar absolutamente por su salud es lo siguiente: Azúcar refinada, estándar y todo lo que lo contenga desde refrescos hasta pastelitos (leer siempre las etiquetas), dulces de cualquier tipo incluyendo jamoncillos; azúcar mascabado, miel de abeja y piloncillo; harina blanca de trigo y derivados, tortillas hechas con harinas industrializadas (nixtamal natural OK pero con mucha moderación) carnes rojas y de puerco y derivados, incluyendo embutidos (jamón o salchichas de pavo OK, pero revisar en la etiqueta que no contengan azúcar), arroz blanco, frutas cristalizadas.

Puede comer con moderación: huevos, pan integral verdadero libre de azúcar; arroz integral, avena integral; frutas no muy dulces como papaya (muy importante) peras, manzanas, guayabas, naranjas, toronjas y limones; leguminosas como lentejas, garbanzos; quesos bajos en grasas; papas cocidas o fritas con poca grasa.

Puede comer libremente: verduras de todo tipo (excepto betabel) cocidas o crudas; champiñones, hongos o setas; brócoli y coliflor, etc.

Algunos médicos anti-naturalistas opinan que el diabético no debe tomar frutas en lo absoluto; pero nosotros creemos que éstas son siempre necesarias, y el diabético puede comer algunas frutas en pequeña cantidad; como manzanas, peras, papayas, guayabas, naranjas y limones. Una vez que se está depurando interiormente con nutrición natural y la maravillosa Tintura de Yerbas, puede de hecho incrementar su consumo de frutas, principiando por manzanas, peras y papayas los primeros meses; luego de varios meses de tomar la Tintura, podrá consumir un poco más de frutas como higos, mangos y guayabas. Luego de 1 o 2 años de ser naturista y consumir regularmente nuestra Tintura, y que los análisis de sangre resulten siempre en niveles bajos, el diabético podrá comer las frutas que requiera en las cantidades que sienta adecuadas para su organismo. Como sustituto del azúcar, para el diabético son correctos los edulcorantes dietéticos (los cuales además ayudarán a la persona a evitar subir de peso) así como la fructuosa con moderación, la cual es el azúcar derivada de las frutas, que es tolerable para el diabético pues no contiene glucosa, y sí es fuente de energía que mucha falta le hace.

Eliminar de la dieta diaria las carnes rojas y de puerco es importante, porque limpiar la sangre es prioridad para el diabético y estas carnes la llenan de toxinas.

El diabético, aunque recuperase plenamente la salud, no deberá regresar nunca al consumo de azúcares refinados que fueron los causantes en primer lugar de su enfermedad: siempre serán preferibles la fructuosa, los edulcorantes dietéticos (como el aspartame, sunnet, etc.) y un poco de azúcar mascabado o miel pura de abeja, siempre y cuando haya recuperado plenamente los niveles normales y note que ya no tienen tendencia a subir.

Una alimentación naturista, es por tanto lo ideal para mantener la diabetes bajo control; pero sin embargo por sí misma no es suficiente para recuperar plenamente la salud; recuperarla implica que el páncreas segregue cantidades normales de insulina y que ésta sea aceptada por el sistema inmunológico. Esto, hasta ahora, solamente es posible con la depuración interna derivada del consumo constante de Tintura de Yerbas.

Cómo Usar la
Tintura de Yerbas: Nuestra Solución Herbal ayuda eficazmente al enfermo diabético porque luego de hacer al páncreas una excelente limpieza, lo ayuda a restablecer sus funciones normales. Simultáneamente, siendo un inmunomodulador por excelencia, estimula al sistema inmunológico a funcionar mejor. Con esta doble acción, más la limpieza de la sangre derivada de su consumo constante, el enfermo podrá recuperar en poco tiempo sus niveles normales de glucosa, si al mismo tiempo cuida su alimentación como mencionamos líneas arriba. Persistiendo esta situación por un largo periodo, y si el enfermo mantiene lecturas constantes de bajos niveles de azúcar, en un lapso de 2 ó 3 años podrá considerarse libre de diabetes. Pero para lograrlo, deberá apegarse estrictamente a su alimentación naturista y su toma constante de Tintura.

La dosis más aconsejable de
Tintura para un diabético es 1 tapita media hora antes de cada comida, de preferencia 3 veces al día, pero mínimo 2 veces, antes del desayuno y de la cena; disueltas en agua simple o un té de hierbabuena o limón endulzados al gusto con aspartame. Para niveles muy altos de azúcar (más de 300, por ejemplo) aumentar a 2 tapitas 3 veces al día hasta que se encuentre en niveles normales (90-100) y reducir entonces a 1 tapita 2 ó 3 veces al día.



Esto debe hacerse con constancia para permitir que se regularicen gradualmente los niveles de azúcar en la sangre, y se debe continuar hasta lograr la plena salud. (Una vez lograda ésta, deberá continuar tomando una tapita diaria, de preferencia en ayunas por la mañana). Por supuesto, no se puede decir de cuánto a cuánto bajará el nivel de glucosa en cada persona, pues cada quien reacciona diferente; pero hemos visto casos de personas con niveles de azúcar en 350, que a los dos o tres meses de tomar la
Tintura Herbal sus niveles han bajado a 110 ó 120, y al año o dos ya lo han regularizado en menos de 100. Algunas personas lo han hecho sin nunca haber consumido medicamentos de farmacia; otras lo han hecho llevando una combinación del tratamiento alópata con la Tintura. Nosotros aconsejamos que la persona siga llevando su tratamiento médico habitual paralelamente a la ingestión de nuestra Solución; mediante los análisis frecuentes, el médico podrá ir reduciendo los medicamentos conforme vaya viendo mejoría.

Lo anteriormente mencionado es especialmente importante para los diabéticos insulinodependientes o del tipo I, que no deben abandonar su tratamiento médico en ningún momento mientras padezcan la enfermedad; sin embargo, tomar la
Tintura Herbal les será útil si la combinan adecuadamente con las inyecciones de insulina. En este sentido, es muy importante monitorear constantemente el nivel de glucosa en sangre conforme lo haya aconsejado el médico. El consumo constante de nuestra Solución ayuda a espaciar las inyecciones de insulina; pero es indispensable hacer siempre la prueba portátil de glucosa (sí, con el glucómetro, aparatito que pincha el dedo y mide el azúcar en sangre). Cuando el azúcar se encuentre en niveles bajos como resultado del consumo de la Tintura, la persona no debe inyectarse porque puede producirse una hipoglucemia (baja de azúcar a niveles inferiores a los normales) lo que a su vez produce dolor de cabeza, ansiedad, hambre incontrolable, temblores y sudoración; afortunadamente, la hipoglucemia se puede resolver comiendo unos pocos dulces, helados, pasteles o cualquier cosa dulce normalmente prohibida para el diabético (Ahora sí, a agasajarse ¿verdad?) los cuales regularizarán el azúcar en sangre. En cambio, cuando el glucómetro avisa altos niveles de azúcar, la persona sí debe inyectarse y continuar de todos modos tomando su Tintura; de este modo las inyecciones podrá ir espaciándose gradualmente. Los insulinodependientes pudieran llegar a liberarse de su dependencia si siguen estos lineamientos lo mejor posible.

Para con los niños insulinodependientes, es conveniente acostumbrarlos a tomar media tapita de Tintura de Yerbas por la mañana y media por la tarde, midiendo siempre la glucosa con las pruebas usuales para saber si requiere o no de inyección, e igualmente inyectando insulina únicamente cuando los niveles altos así lo requieran; pero nunca inyectando cuando la glucosa se encuentre en niveles normales.. Hay que ser sumamente cuidadoso con esto, y siempre bajo la vigilancia médica, para evitar una baja súbita de la azúcar del niño. Al igual que con los adultos, el niño insulinodependiente podrá ir distanciando las inyecciones gradualmente si se toma su Solución Herbal con constancia; y al igual que los adultos, debe cuidar en todo momento su alimentación.

Para el pie diabético, las llagas ulcerosas y heridas que no cierran en diabéticos, la Tintura de Yerbas es el único producto conocido que sí ayuda a cerrar estas llagas típicas de los diabéticos. Simplemente, hay que aplicarla sobre la úlcera, de preferencia de un frasco gotero o mediante tapitas directo a la herida. Las úlceras de los diabéticos son por lo general muy profundas, por lo que conviene vaciar el chorrito o gotas de Tintura y dejarla ahí. Conforme la llaga vaya cerrando, se le podrá seguir aplicando con algodones empapados en la Tintura Herbal y perseverar hasta lograr la cicatrización total.